No hace falta echar la vista muy atrás para encontrar momentos en los que los leones han rozado la gloria y en los que la hinchada de San Mamés vibraba de emoción, de hecho, desde 2009 el Athletic ha llegado 2 finales de copa, una de la Europa League y otra de la supercopa de España. Tan solo hace 3 años, durante la primera temporada con Marcelo Bielsa en el banquillo y todavía jugando en el antiguo San Mamés, los rojiblancos vivimos uno de nuestros años más bonitos. Y aunque no culmináramos la temporada con la consecución de ningún título, por momentos tuvimos la esperanza real de que podíamos ser campeones de nuevo.
Este año, tras una gran temporada y eliminatoria veraniega ante en el Napolés en las que se consiguió el pase a la Champions League, el equipo no ha hecho más que decepcionar. En Liga la mediocridad es la que marca el camino de los leones. En Europa, la eliminación de la máxima competición continental se vio suavizada por la oportunidad de continuar disputando la apasionante Europa League, de la que sin embargo, fuimos apeados este mismo jueves por el Torino, un rival a priori inferior.
Es comprensible que la ilusión, teniendo en cuenta el nivel actual del equipo y la forma en la que se nos ha pasado por encima en las últimas finales, no esté por las nubes. Pero aún así, somos el Athletic (cojones ya) y estamos en unas semifinales de copa. El resultado en San Mamés, aunque el Espanyol fuera muy superior, fue de 1-1, lo que con una ligera desventaja deja la eliminatoria totalmente abierta para decidirse en el feudo de los periquitos.
La batalla será dura, pero el premio es grande, así que esperemos que los de Valverde dejen ver su mejor cara. Por otra parte, el otro finalista se decidirá mañana en el Madrigal, en la eliminatoria que enfrenta al Villarreal y al Barcelona. Ésta última está más inclinada hacia el lado culé, ya que atesoran una ventaja de 3 goles a 1 cosechada en el Camp Nou. Obviamente, una final contra el Villarreal ofrecería muchas más posibilidades al rival que una contra el gigante catalán, pero lo lógico es que para conseguir un título toque enfrentarse con los más grandes.
En conclusión, esperemos que el Athletic consiga mañana el pase a otra final y tenga la posibilidad de luchar por la copa. Pero pase lo que pase estaremos orgullosos, porque con nuestra filosofía, con nuestros valores que nos diferencian del resto y remando a contracorriente, seguimos al pie del cañon, AUPA ATHLETIC!
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